Salvavidas Crossfit: Anthony Kemp

2016-10-03

Después de un mordisco de una serpiente venenosa, el atleta de CrossFit Anthony Kemp recorre un trayecto montañoso de 45 minutos hasta encontrar atención médica, luego su pulso se detiene tres veces, luego recibe 32 dosis de antídoto, y logra vivir. Por Andréa Maria Cecil

 

Un mordisco de una serpiente cascabel casi se cobra la vida de Anthony Kemp. Sobrevivió entero menos un miembro, amputación que él llama “recorte de papel”

 

En febrero 7, 2015, Kemp de 23 años se fue a una excursión con dos Marines amigos. Acababan de hacer Récords en sus sentadillas y les pareció apropiado una celebración, así que manejaron al Refugio Wildlife en las Montañas de Wichita, una hermosa extensión de 59,000 acras ubicada a 24 millas al noroeste de Fort Sill in Oklahoma.

“Decidimos ir a una parte de la reserva que no habíamos visitado nunca,”  relató recientemente Kemp.

 

El objetivo era una colina alta a una distancia de alrededor de una milla. Los tres hombres llegaron a la colina antes de lo esperado, así que decidieron ir un poco más allá- la siguiente colina. El trío procedió y bajó el lado opuesto de la colina, caminando en una fila única. Kemp estaba en el medio. A 10 pasos de comenzar a bajarla, su amigo Matt holliday le pide a Kemp que le saque una foto a él para su facebook. Los dos hombres cambian de lugar, dejando a Kemp al final. Ahí fue cuando sucedió.

 

“Sentí un dolor ridículamente agudo en mi gemelo izquierdo.”

2016-10-03-2

 

Kemp sintió que algo prensó su piel y la perforó, y escuchó como un “hiss”.

 

“Soy de Queens, Nueva york, así que no sé nada de víboras,” dijo Kemp. “Para cuando me miré la pierna, mi gemelo estaba instantáneamente hinchado, estaba sangrando, había veneno saliendo de mi perna.”

 

Los doctores le dirían más tarde que fue mordido por una serpiente cascabel diamondback del oeste de unos 2 a 2 metros y medio de largo.

 

“Yo jamás vi a la serpiente.”

 

Kemp alertó a sus amigos. Tenían que llevarlo a un ER (Emergencias médicas). Uno de ellos llamó al 911.

 

“No sabemos cómo encontrarte. Podemos encontrarte en el auto” es lo que Kemp dice que un operador 911 le dijo a su compañero.

 

Kemp tuvo que recorrer colinas, piedras, profundas inclinaciones e incluso la parte más alta de una represa para llegar adonde habían empezado. En ese momento, se acordó de uno de sus entrenadores en Radd CrossFit en nueva york.

 

“solíamos joder todo el tiempo,..´ey no seas gato´dijo Kemp. “Por la razón que sea, escuché su voz en mi cabeza. Me levanté, y empecé a dar pasos.”

 

Tomaría aproximadamente 20 minutos volver al auto, calculó.

 

“Por más tonto que parezca, medio que visualicé la caminata como un AMRAP de 20 min. “

 

Fue despacio, siguió moviéndose. Cinco minutos adentro, su gemelo se abarrotó. Diez minutos después de eso, su pierna entera se paralizó. KEmp sentía náuseas. Le estaba costando trabajo respirar.

 

“Parecía una maratón,” dijo. “Para este momento, estaba tipo ´wow, esto esta onda, muy mal.´.

Le tomó 45 minutos completar la vuelta. Un guardaparque lo estaba esperando con oxígeno. Kemp estaba al borde de perder el conocimiento, iba y venía.

 

“Para ese momento, yo estaba tipo ´mierda, quizás muera.”

 

La ambulancia llegó una hora tarde.

 

“El EMT me miró una sola vez y dijo, ´a la mierda, necesitamos meter a este pibe en un helicóptero rápido.´”

 

Diez minutos más tarde, Kemp estaba en “el ave” cuando su pulso se detuvo.

 

Ya en el Hospital Memorial del Condado Comanche en Lawton, su pulso se detuvo dos veces más. El staff médico le dio 32 dosis de antídoto. Sus padres volaron desde Nueva york y los doctores le expresaron incertidumbre sobre su muerte. Kemp fue transferido al centro médico OU en la ciudad de Oklahoma, cerca de 90 millas al nordeste de Lawton.

 

“Le dieron una mirada a mi pierna y dijeron, ´esto va a tener que irse.´”

 

Kemp terminó sometiéndose a tres amputaciones, la última lo convirtió en un amputado por encima de la rodilla. Para Abril 1 estaba de vuelta entrenando CrossFit, el cual comenzó a entrenar en 2012.

 

“Nadie sabe realmente al día de hoy por qué sobreviví. Por lo que yo entiendo, al menos por lo que oí, nadie sobrevivió a tanto veneno.”

 

Kemp recuerda que uno de los doctores le preguntó si había estado en buen estado físico. El veneno no había afectado la pierna de Kemp sino también sus órganos internos. Su riñón, hígado y pulmones fallaron, y tuvo rabdomiólisis, una condición que provoca que el tejido muscular se descompone y pasa al torrente sanguíneo.

“Así de mal como estaba, mi cuerpo logró respirar por su cuenta,” dijo, tuve rhabdo, pero mis riñones pudieron seguir trabajando a un nivel decente. Medio que (le atribuyó) todo eso a estar en forma.”

 

Y aún perdiendo casi toda su pierna izquierda, Kemp se sacude eso de encima.

 

“Podría haber sido peor”, dice el entrenador L2. “Todos los que escuchan esa historia piensan, ´Wow eso es una paja´ yo pensé lo mismo también, y después llegué al Walter Reed. Yo tuve suerte – yo sólo perdí una pierna.”

 

En el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en Bethesda, Maryland, Kemp vio a triples amputados que habían perdido tantos miembros que no podían usar prótesis.

 

A los amputados de un solo miembro los llaman “recortes de papel”, cuenta Kemp, “porque en Walter Reed eso no es gran cosa.”

 

Sigue: “La vida pasa. Es Así de simple. (seguir) En el pasado no avanzas.”

 

Andréa Maria Cecil es editora y principal editora del CrossFit Journal.
Original: http://journal.crossfit.com/2016/10/crossfit-lifeguard-anthony-kemp.tpl#feature Article Title

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s